Natalia Anguita. Ocho policías de los servicios secretos iraníes detuvieron este lunes durante cuatro horas al cónsul español, Ignacio Pérez Cambra. El diplomático fue retenido por encontrarse observando las manifestaciones no autorizadas realizadas por la oposición.
La ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, ha concedido dos días al Gobiernos iraní para dar una explicación o pedir disculpas ante la situación.
Imagen CC/ irán railway
El director general para el Mediterráneo y Orienta Próximo, Juan González Barba, califica este hecho como "muy grave" e "inaceptable" y ha convocado al embajador iraní para expresarle el malestar del Gobierno. Además hoy se mandará a Teherán una nota verbal de protesta. Asimismo, la ministra Trinidad Jiménez ante tal situación advierte que "quedan congeladas las visitas de alto nivel".
Mientras que las protestas estaban acechando Teherán, los dos líderes opositores, Mir Husein Musavi y Mehdi Kerrubi estaban bajo arresto domiciliario. Pero dicha decisión no impidió que ambos líderes usaran la web para denunciar las numerosas detenciones y acusar de "hipócrita" al régimen tras apoyar oficialmente las revueltas en los países árabes.
Tras la victoria en las elecciones de Mahmud Ahmadineyad como presidente de la República Islámica de Irán se inician las protestas y la violencia. Occidente encabezado por Estados Unidos esperaba la victoria de Musavi. Sin embargo, el presidente Ahmadineyad ha conseguido el apoyo de los sectores jóvenes populares, del mundo rural, y de gran parte de los chiítas.

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